Llorar porque tu equipo de futbol favorito perdió un partido o gritar de emoción cuando un jugador falla o anota un penal tiene una explicación: tu cerebro experimenta un sin fin de emociones en cada momento del juego.
Los próximos encuentros del torneo internacional más esperado del año harán que millones de aficionados experimenten una montaña rusa emocional que influye directamente en cómo viven este deporte.
¿Qué pasa en tu cerebro cuando ves futbol?
De acuerdo con especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el futbol activa una compleja interacción de procesos neurobiológicos que influyen en el cerebro, el cuerpo, la conducta y las emociones.
Los seres humanos contamos con un circuito de recompensa que se activa ante experiencias placenteras. Cuando tu equipo favorito anota un gol o consigue una copa, el cerebro libera sustancias como la dopamina y las endorfinas, neurotransmisores asociados con la satisfacción, el bienestar y la motivación.
Esto pasa porque los seres humanos contamos con un circuito de recompensa que se activa en experiencias que te hacen sentir bien. Cuando tu equipo favorito anota un gol o consigue un trofeo, el cerebro libera sustancias como la dopamina y las endorfinas, neurotransmisores que impulsan la satisfacción.
Sin embargo, cuando el equipo pierde un partido, este sistema reduce su actividad. Asimismo, momentos muy tensos como los penales, la expulsión de un jugador o los minutos finales de un partido, activan los mecanismos de alerta del cerebro y elevan los niveles de cortisol, la hormona del estrés.

Efectos del futbol en el cerebro
Ver un partido de futbol también puede generar otros procesos en el cerebro. Una de ellas está relacionada con las neuronas espejo, las cuales permiten que los aficionados del futbol puedan llegar a imitar involuntariamente ciertos movimientos de los futbolistas, como patear o gritar intensamente, como si también estuvieran en el campo.
Además, el fuerte vínculo emocional que muchas personas desarrollan con este deporte, así como el atractivo que genera el futbol, también tienen una explicación. Durante un partido, el cerebro atraviesa por un proceso en el que libera sustancias químicas como la dopamina —relacionada con el placer—, serotonina —favorece el bienestar y la interacción social— y la adrenalina —mantiene al organismo en estado de alerta—.
El conjunto de estos neurotransmisores y hormonas produce una sensación de bienestar que motiva a las personas a seguir viendo los partidos. Esto ocurre porque el cerebro tiende a repetir experiencias que le generan satisfacción.

¿Cómo disfrutar sanamente un partido?
Si bien, el futbol puede repercutir positivamente en la salud, también puede provocar sentimientos negativos como la impotencia, la tristeza o el enojo cuando los resultados no son los deseados. Por ello, resulta fundamental reconocer y aprender a gestionar las emociones.
Los especialistas recomiendan realizar otras actividades que ayuden al cuerpo a recuperar el equilibrio después de vivir momentos altamente intensos durante un encuentro futbolero. Dar una caminata, hacer ejercicio o convivir con familiares y amigos, son algunas alternativas que pueden ayudar a volver a la normalidad.
Y tú, ¿cómo disfrutas el futbol? Ahora que conoces cómo este deporte impacta en tu cerebro y las emociones, recuerda que la clave está en el equilibrio y el autocontrol. Así, podrás disfrutar el torneo de forma saludable sin poner en riesgo tu bienestar.
Fuentes:
- ¿Qué pasará en tu cerebro al ver el Mundial? La ciencia detrás de la emoción futbolera. UNAM Global TV.
https://unamglobal.unam.mx/global_tv/que-pasara-en-tu-cerebro-al-ver-el-mundial-la-ciencia-detras-de-la-emocion-futbolera/ - Los efectos psicológicos de ver futbol. UNAM Global Revista.
https://unamglobal.unam.mx/global_revista/los-efectos-psicologicos-de-ver-futbol/




