Antiácidos

Las molestias gastrointestinales como la acidez, la indigestión y el ardor estomacal suelen afectar a muchas personas después de comer. En ocasiones, estas molestias desaparecen al ser tratadas con antiácidos.

La acidez estomacal es algo muy común. Esa sensación de que algo quema por dentro nos puede producir: dolor, reflujo gástrico, úlcera péptica, gastritis, esofagitis, hernia hiatal, indigestión, ardor y malestar estomacal debido a una producción excesiva de ácido.

La acidez suele presentarse después de comer, al acostarse o agacharse, lo que en la mayoría de los casos no suele ser motivo de preocupación. No obstante, cuando es recurrente e interfiere con la vida diaria, es importante acudir al médico.

En estos casos es común que las personas recurren a los antiácidos de venta libre , ya que suponen son inofensivos. Aunque por lo general son seguros, no están exentos de riesgos, por lo que es importante un consumo prudente y bajo indicación médica. 

Clasificación

  • Antiácidos sistémicos: Son de acción rápida y el organismo los absorbe de manera transitoria. Su consumo puede provocar algunos efectos secundarios como diarrea o estreñimiento. 
  • Antiácidos no sistémicos: Actúan de manera lenta, tienen una menor absorción y no producen efectos secundarios.

La mayoría de los antiácidos contienen uno o más de los cuatro componentes principales que son: sales de aluminio, sales de magnesio, carbonato de calcio y bicarbonato de sodio. Estos componentes actúan en un lapso de un minuto o menos, aunque la duración del efecto puede variar.

Contraindicaciones

A pesar de que los antiácidos son seguros, siempre se deben administrar con precaución y no se deben tomar junto con otros medicamentos. Es importante que antes de tomar un antiácido consulten a su médico las personas: 

  • Que son alérgicas a medicamentos que contengan aluminio, magnesio, calcio, bicarbonato de sodio, colorantes y conservadores. 
  • Llevan una dieta baja en sodio. 
  • Están embarazadas. 
  • Durante la lactancia.
  • Niños menores de 6 años. 
  • Personas de la tercera edad.

El uso de antiácidos no es recomendable en pacientes con:

  • Alzheimer
  • Hipertensión
  • Apendicitis
  • Deshidratación 
  • Colitis
  • Hemorroides
  • Inflamación intestinal 
  • Inflamación en la parte inferior de las piernas y pies 
  • Diarrea
  • Enfermedades del corazón 
  • Toxemia en las mujeres embarazadas 
  • Enfermedad de los riñones

A pesar de que los antiácidos pueden hacer que algunos malestares digestivos desaparezcan, no es recomendable consumirlos regularmente sin supervisión médica, debido a que a la larga pueden desencadenar complicaciones más graves. Asimismo, es importante acudir con el gastroenterólogo si el malestar se prolonga por más de 2 semanas.

Hospital Angeles Health System

Hospital Angeles Health System Hospital Angeles Health System Hospital Angeles Health System

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Back To Top