8 enfermedades más frecuentes en las mujeres

Existen muchas enfermedades que afectan tanto a hombres como a mujeres. No obstante, algunas en particular tienen una mayor prevalencia en ellas debido a las características propias del sexo femenino.1.- Osteoporosis

Se caracteriza por la pérdida progresiva de la masa que conforma los huesos, lo que reduce su calidad y fortaleza, y aumenta el riesgo de fracturas.

Es más común en las mujeres debido a que acumulan una menor densidad ósea que los hombres, por lo que es más fácil que lleguen a la fragilidad. Por otra parte, después de la menopausia, la velocidad de pérdida ósea se acelera. 

Hoy día, existen buenas prácticas para prevenir los síntomas de la osteoporosis, como incluir calcio y vitamina D en la dieta, realizar ejercicio con frecuencia y evitar el consumo de tabaco y alcohol. La detección oportuna marca la diferencia en el pronóstico y evolución de esta enfermedad. 

La densitometría ósea es el estudio que diagnostica esta enfermedad. Es recomendable realizarlo a partir de los 35 años para medir los niveles de calcio. En general, en mujeres posmenopáusicas se recomienda cada 2 años, aunque la frecuencia con la que se debe realizar este estudio varía según los factores de riesgo como los antecedentes familiares de osteoporosis

2.- Infecciones urinarias

Se pueden producir en diferentes puntos del tracto urinario, desde la vejiga, hasta los riñones, uréteres y uretra. Se calcula que el 50 % de las mujeres puede presentar una infección de este tipo a lo largo de su vida. Las más frecuentes son las provocadas por bacterias que se introducen en la vejiga y que, si no reciben un tratamiento eficaz, pueden afectar los riñones

Las causas de las infecciones urinarias pueden deberse a aspectos simples como una mala higiene o como consecuencia de enfermedades como la diabetes o el cáncer. Se pueden presentar síntomas como:

  • Fiebre
  • Dolor o ardor al orinar
  • Orina de olor inusual y/o aspecto turbio
  • Dolor en el abdomen (área pélvica)
  • Incremento en la frecuencia de micciones, aunque no en cantidad (incluso puede sentirse una gran necesidad de orinar y producir solamente unas cuantas gotas)

Existen diferentes formas de prevenir y tratar una infección urinaria, por lo que es importante consultar al médico. Además, llevar una dieta saludable también ayudará a mantener nuestra vejiga sana y evitar infecciones. Ante la sospecha de una infección en las vías urinarias, el médico solicitará un examen general de orina y/o un urocultivo. 

3.- Hipertensión

Se trata de una enfermedad cardiovascular muy frecuente, sobre todo, a partir de los 40 años. Esto se debe a diferentes factores como la menopausia, ya que, tras esta, los valores de la presión arterial aumentan por una alteración en el equilibrio hormonal. 

La hipertensión provoca que las arterias se hagan estrechas y rígidas, lo que acaba causando dolores de cabeza, dificultades respiratorias, vértigo, dolor torácico, complicaciones en el riñón, problemas de vista, palpitaciones e incluso un derrame cerebral. 

La alimentación saludable es de vital importancia en estos casos. De hecho, la obesidad es una de las causas adicionales de la hipertensión. El realizar actividad física y eliminar el consumo de tabaco y alcohol también juegan un papel relevante. 

Es fundamental controlar y monitorear la presión arterial, por lo es importante realizar controles médicos periódicos. Algunos de los exámenes recomendados, son: 

  • Holter de presión arterial: Las cifras de presión arterial normales deben ser alrededor de 120/80 mm Hg. 
  • Exámenes de sangre generales: Para evaluar los efectos en función del metabolismo. 
  • Electrocardiograma de reposo: Este examen aporta información sobre los efectos de la presión arterial en el músculo cardiaco.

4.- Cáncer de mama

Se trata del tumor maligno más frecuente en las mujeres, el cual se origina en el tejido de la glándula mamaria. Los antecedentes familiares, edad avanzada, no haber tenido hijos, inicio de menstruación a edad temprana, haber tenido cáncer de matriz o en ovarios, son algunos de los factores que pueden causar esta enfermedad. 

Otras causas pueden ser la menopausia después de los 55 años, terapia de reemplazo hormonal prolongado, uso excesivo de anticonceptivos orales, obesidad y consumo de tabaco y alcohol.

Se recomienda que todas las mujeres a partir de los 20 años se realicen una autoexploración una semana después de cada menstruación y revisar que no haya cambios de textura, forma, tamaño o enrojecimiento en la mama. Asimismo, a partir de los 40 años es importante realizarse una mastografía cada año.

5.- Fibromialgia

Es un padecimiento que se caracteriza por múltiples síntomas sin causa aparente. Sus síntomas son similares a los de otros padecimientos de las articulaciones y se manifiesta como un dolor generalizado en los músculos y tejidos fibrosos que rodean las articulaciones.

Esta enfermedad afecta principalmente los puntos donde se unen los músculos y el hueso (en los ligamentos y tendones), y es más frecuente en mujeres en edad reproductiva. El síntoma característico de esta enfermedad es el dolor, puede comenzar a sentirse en una zona en particular y eventualmente puede afectar a todo el cuerpo.

A pesar de que la fibromialgia no tiene cura, los síntomas pueden ser controlados con un tratamiento adecuado.

6.- Diabetes

Se origina debido a que el páncreas no produce la cantidad de insulina que el cuerpo requiere para procesar el azúcar que se ingiere en la alimentación, o bien la genera de una calidad inferior a la normal.

Esta enfermedad puede causar problemas graves de salud, incluso ataques cardiacos o accidente cerebrovascular, ceguera, problemas durante el embarazo e insuficiencia renal. 

La diabetes afecta a las mujeres de diferente manera que a los hombres, ya que tienen mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiacas, ceguera y depresión, así como tener tasas de supervivencia más bajas y una peor calidad de vida después de sufrir un ataque cardiaco.

El tratamiento para la diabetes incluye analizar los síntomas para controlar los niveles de azúcar en la sangre, para lo cual es importante tener una alimentación saludable y realizar actividad física con regularidad. 

7.- Várices

Más que un problema estético, las varices  son una señal de que hay una alteración en la circulación venosa, ya sea porque las válvulas venosas no funcionan o porque las venas se han dilatado y esto no permite que lleven a cabo su función.

Con el tiempo estas venas varicosas pueden causar un problema serio de salud, como la trombosis. Algunos factores que pueden causar esta alteración son el sobrepeso y el estreñimiento. Las mujeres tienen más posibilidades de padecerlas debido a los cambios hormonales de la pubertad, embarazo y menopausia. 

Entre sus síntomas más habituales se encuentran: pesadez en las piernas, inflamación, calambres nocturnos, hormigueo, dolor y picor en la zona afectada y, por supuesto, la aparición de venas dilatadas.

Algunos factores de riesgo para el desarrollo de las varices son: hipertensión, consumo de tabaco, permanecer sentado o de pie durante largos periodos de tiempo y utilizar ropa y calzado muy ajustados. Además de tener antecedentes familiares, edad avanzada, estar embarazada y llevar una vida sedentaria.

8.- Migraña

Se caracteriza por repetidos e intensos dolores de cabeza de tipo pulsátil en un lado del cráneo que duran entre 4 y 72 horas cada episodio. Regularmente se acompañan por náuseas y vómitos. Dependiendo de su intensidad y frecuencia, puede afectar las actividades diarias e incluso llegar a ser incapacitante.

La migraña es más frecuente en mujeres, ya que puede ocurrir debido al ciclo menstrual, además de la deficiencia de serotonina. Algunos factores que pueden ocasionar una crisis son: estrés, presiones o tensiones, depresión, angustia y trastornos del sueño. 

Este padecimiento puede irradiarse a toda la cabeza y provocar síntomas como sensibilidad a la luz o al sonido.

Su diagnóstico se realiza mediante un interrogatorio para descartar alguna causa estructural anatómica como traumatismos o tumores. El tratamiento tiene como objetivo disminuir los síntomas y prevenir futuras crisis. La automedicación no es conveniente, ya que un dolor intenso de cabeza puede anunciar que algo más está sucediendo en el organismo.

Hoy día este padecimiento no tiene cura, solo se puede controlar. Cabe destacar que el ejercicio puede ayudar a disminuir la frecuencia de las crisis debido a la secreción de las endorfinas, las cuales se producen en el cerebro por medio del ejercicio y tienen la propiedad de bloquear los mensajes de dolor.

Es fundamental que las mujeres se sometan a revisiones médicas regulares y mantengan un estilo de vida saludable para prevenir y abordar estas enfermedades de manera efectiva. Además, es crucial consultar con profesionales de la salud para obtener información personalizada y adecuada a las circunstancias específicas de cada persona.

Hospital Angeles Health System

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