Puntos clave:
- Terapia de reemplazo hormonal: administra estrógenos, con o sin progesterona, para sustituir las hormonas que los ovarios dejan de producir.
- Alivia sofocos, sudores nocturnos, sequedad vaginal e insomnio, y ayuda a prevenir la osteoporosis durante la menopausia.
- Existen dos tipos principales: terapia combinada con progesterona para mujeres con útero, o solo estrógeno tras una histerectomía.
- Sus principales riesgos incluyen cáncer de mama, cáncer de endometrio, coágulos sanguíneos y accidente cerebrovascular.
- Son candidatas las mujeres en perimenopausia o climaterio sin contraindicaciones médicas, dentro de los primeros diez años tras la menopausia.
Los sofocos, el insomnio y los cambios de humor durante la menopausia pueden alterar por completo la vida diaria de una mujer, incluso su desempeño laboral y sus relaciones. Cuando estos síntomas persisten, la terapia de reemplazo hormonal ofrece una opción médica respaldada por décadas de evidencia para recuperar el bienestar físico y emocional durante esta etapa.
¿Qué es la terapia de reemplazo hormonal?
La terapia de reemplazo hormonal (TRH), también llamada terapia hormonal para la menopausia o terapia hormonal sustitutiva, consiste en administrar estrógenos, con o sin progesterona, para sustituir las hormonas que los ovarios dejan de producir durante la menopausia. El objetivo es aliviar los síntomas asociados a esta transición hormonal.
La menopausia llega cuando los ovarios reducen de forma natural la producción de estrógenos y progesterona, generalmente entre los 45 y 55 años. Esta etapa, que forma parte del climaterio, puede acompañarse de sofocos, sudores nocturnos, sequedad vaginal, insomnio y cambios de humor que afectan la calidad de vida.
¿Qué papel juegan el estrógeno y la progesterona en este tratamiento?
Los estrógenos son las hormonas responsables del desarrollo de los caracteres sexuales femeninos y de la regulación del ciclo menstrual. La progesterona, por su parte, prepara el útero para un posible embarazo y protege el endometrio del efecto proliferativo de los estrógenos cuando ambas hormonas se combinan en el tratamiento.
Cuando una mujer conserva el útero, el tratamiento combina estrógeno con progesterona o progestina, ya que el estrógeno solo puede engrosar el endometrio y aumentar el riesgo de cáncer de endometrio. Si la mujer se sometió a una histerectomía, suele indicarse solo estrógeno, sin necesidad de progestina.
¿Qué beneficios ofrece la terapia de reemplazo hormonal?
La terapia de reemplazo hormonal alivia de forma eficaz los sofocos y los sudores nocturnos, los síntomas más comunes de la menopausia, al estabilizar el centro termorregulador del cerebro. También mejora el insomnio asociado a estos episodios y reduce los cambios de humor que suelen acompañar la transición hormonal.
El estrógeno también contribuye a mantener la densidad ósea, por lo que la terapia de reemplazo hormonal ayuda a prevenir la osteoporosis en mujeres perimenopáusicas y posmenopáusicas. Además, alivia la sequedad vaginal y el dolor durante las relaciones sexuales al mejorar la lubricación e integridad del tejido genital.
Algunos estudios sugieren que iniciar el tratamiento cerca del inicio de la menopausia podría asociarse con cierta protección cardiovascular y con un menor deterioro cognitivo relacionado con la demencia. Sin embargo, esta protección no aplica a todas las mujeres y depende de la edad y el momento de inicio del tratamiento.
¿Qué tipos de terapias existen y cuáles son sus vías de administración?
Existen dos grandes tipos de terapia de reemplazo hormonal: la terapia combinada, que utiliza estrógeno junto con progesterona o progestina para mujeres con útero, y la terapia sólo con estrógeno, indicada en casos de histerectomía previa. También existen las hormonas bioidénticas, formuladas para replicar la estructura molecular de las hormonas naturales del cuerpo.
En algunos casos, el médico puede añadir dosis bajas de testosterona para tratar la disminución del deseo sexual que persiste pese al uso de estrógenos. Esta combinación se ajusta de forma individual, considerando el perfil hormonal completo y los síntomas específicos de cada paciente.
| Vía de administración | Presentación | Uso principal |
| Vía oral | Píldoras | Alivio general de síntomas sistémicos |
| Vía transdérmica | Parches y geles | Alivio sistémico con menor paso hepático |
| Vía vaginal | Estrógeno vaginal en crema, óvulo o anillo | Sequedad vaginal y molestias urinarias localizadas |
| Vía inyectable | Inyecciones | Liberación prolongada de hormonas |
¿Qué riesgos y efectos secundarios tiene la terapia de reemplazo hormonal?
Los principales riesgos de la terapia de reemplazo hormonal incluyen un mayor riesgo de cáncer de mama, cáncer de endometrio, coágulos sanguíneos, accidente cerebrovascular y enfermedad cardíaca, especialmente en mujeres que inician el tratamiento después de los 60 años o más de diez años tras la menopausia.
Existen además contraindicaciones absolutas para la terapia de reemplazo hormonal. No debe indicarse en mujeres con:
- Cáncer de mama o de endometrio activo o antecedente reciente
- Trombosis o antecedente de coágulos sanguíneos sin tratar
- Sangrado vaginal sin diagnóstico confirmado
- Enfermedad hepática activa
- Sospecha de embarazo
El estudio Women’s Health Initiative (WHI), publicado en 2002, fue el primer ensayo clínico grande en advertir sobre estos riesgos y motivó años de debate médico. Actualmente se reconoce que el riesgo de cáncer de mama depende de la duración del tratamiento y de si se usa estrógeno solo o combinado con progestina.
La terapia de reemplazo hormonal también se asocia con un mayor riesgo de enfermedad de la vesícula biliar y de enfermedad hepática, por lo que no se recomienda en mujeres con antecedentes de estas afecciones. Las pacientes con hipertensión no controlada o enfermedad cardiovascular preexistente requieren una valoración médica más cuidadosa antes de iniciar el tratamiento.
Antes de iniciar el tratamiento, el médico solicita un perfil hormonal, una mastografía y, en algunos casos, una densitometría ósea para descartar contraindicaciones. El seguimiento debe repetirse cada tres a seis meses para confirmar si la paciente sigue necesitando la terapia.
¿Quiénes son candidatas para este tratamiento?
Son candidatas las mujeres en perimenopausia o climaterio que presentan síntomas moderados a severos y que no tienen contraindicaciones médicas. La decisión debe tomarse junto con un ginecólogo, considerando la edad, el tiempo transcurrido desde la menopausia y el historial de salud completo de la paciente.
La ventana de mayor beneficio y menor riesgo se ubica dentro de los primeros diez años tras la menopausia o antes de los 60 años. Iniciar la terapia de reemplazo hormonal fuera de esta ventana incrementa el riesgo cardiovascular y cerebrovascular en mujeres posmenopáusicas, por lo que cada caso debe evaluarse de forma individual.
¿Por qué acudir al Hospital Angeles para la terapia de reemplazo hormonal?
En Hospital Angeles Health System, el diagnóstico y seguimiento de la terapia de reemplazo hormonal está a cargo de especialistas en ginecología, quienes evalúan el perfil hormonal y ajustan la dosis y la vía de administración según la respuesta de cada paciente a lo largo del tratamiento.
Este acompañamiento especializado permite identificar el momento adecuado para iniciar el tratamiento y ajustarlo si los síntomas o los factores de riesgo cambian con el paso del tiempo. Así, cada mujer puede aprovechar los beneficios de la terapia de reemplazo hormonal con la mayor seguridad posible.
Si presentas síntomas de la menopausia, agenda una consulta con un ginecólogo especialista a través de nuestro directorio médico y recibe una valoración personalizada.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo dura la terapia de reemplazo hormonal?
No existe una duración fija para la terapia de reemplazo hormonal. En general, se recomienda utilizarla durante el tiempo en que los síntomas de la menopausia sean más intensos, casi siempre entre dos y cinco años, con la dosis más baja posible. El médico debe revisar cada tres a seis meses si la paciente continúa necesitando el tratamiento, ajustando la dosis o suspendiéndolo según la evolución de los síntomas y los factores de riesgo individuales.
¿La terapia de reemplazo hormonal engorda?
La terapia de reemplazo hormonal no causa aumento de peso de forma directa, aunque algunas mujeres experimentan retención de líquidos al iniciar el tratamiento. Este efecto suele ser temporal y disminuir con el tiempo o con un ajuste de dosis. El aumento de peso durante la menopausia se relaciona más con cambios metabólicos propios de la edad, la disminución de masa muscular y hábitos de vida, no con las hormonas en sí.
¿Qué diferencia hay entre la terapia de reemplazo hormonal y las hormonas bioidénticas?
Las hormonas bioidénticas son químicamente idénticas a las que produce el cuerpo humano, mientras que algunas terapias hormonales tradicionales usan hormonas sintéticas o derivadas de otras especies. Ambas opciones están reguladas y pueden administrarse en pastillas, geles o parches. La elección depende del perfil de la paciente, sus antecedentes médicos y la preferencia personal, siempre bajo supervisión de un especialista en ginecología.
¿El estrógeno vaginal tiene los mismos riesgos que la terapia hormonal sistémica?
No. El estrógeno vaginal se administra en dosis bajas y actúa de forma local, con una absorción mínima hacia el resto del cuerpo. Por eso, sus riesgos son considerablemente menores que los de la terapia hormonal sistémica y suele recomendarse específicamente para la sequedad vaginal y las molestias urinarias de la menopausia, incluso en mujeres que no son candidatas al tratamiento hormonal completo.
¿Puedo tomar terapia de reemplazo hormonal si tengo antecedentes familiares de cáncer de mama?
Tener antecedentes familiares de cáncer de mama no descarta automáticamente la terapia de reemplazo hormonal, pero requiere una valoración más cuidadosa por parte del especialista. El ginecólogo revisará el historial familiar completo, podría solicitar estudios genéticos adicionales y evaluará si los beneficios superan los riesgos en tu caso particular antes de recomendar cualquier tipo de tratamiento hormonal para la menopausia.
Fuentes:
- MedlinePlus en español, Instituto Nacional de la Salud de EE. UU. – https://medlineplus.gov/spanish/hormonetherapyformenopause.html
- MedlinePlus en español, Instituto Nacional de la Salud de EE. UU. – https://medlineplus.gov/spanish/druginfo/meds/a601041-es.html
- Mayo Clinic – https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/menopause/in-depth/hormone-therapy/art-20046372
- Instituto Nacional del Cáncer, Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. – https://www.cancer.gov/espanol/cancer/causas-prevencion/riesgo/hormonas/hoja-informativa-hormonas-menopausia
- Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Guía de Práctica Clínica – https://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/019GER.pdf




