| Puntos clave •La diabetes mellitus es una enfermedad metabólica crónica en la que el cuerpo no produce o no usa bien la insulina. •Existen tres tipos: tipo 1 (insulinodependiente), tipo 2 (ligado a resistencia a la insulina y obesidad) y gestacional durante el embarazo. •Los síntomas más comunes incluyen sed excesiva, orina frecuente, hambre constante, visión borrosa y cansancio de aparición gradual. •El diagnóstico se confirma con glucosa en ayuno igual o mayor a 126 mg/dl, o hemoglobina glucosilada de 6.5% o más. •Sin control adecuado, puede provocar complicaciones crónicas en riñones, ojos, nervios, pies y corazón, incluyendo infarto o accidente cerebrovascular. |
Sentir sed constante, orinar con frecuencia o notar la vista borrosa puede ser el primer aviso de que el azúcar en la sangre está fuera de control, y sin atención oportuna la diabetes mellitus deriva en daño renal, ceguera o un infarto de miocardio. Aquí encontrarás sus tipos, causas, síntomas y tratamiento.
¿Qué es la diabetes mellitus?
La diabetes mellitus es una enfermedad metabólica crónica en la que el organismo no produce suficiente insulina o no la utiliza de forma adecuada. La insulina es la hormona que permite que la glucosa entre a las células para generar energía. Cuando este proceso falla, la glucosa se acumula en la sangre y provoca hiperglucemia.
Este desequilibrio no solo afecta los niveles de azúcar en la sangre. Con el tiempo, la glucosa elevada daña vasos sanguíneos y nervios, lo que incrementa el riesgo de complicaciones en los riñones, los ojos, el corazón y el sistema nervioso si la enfermedad no se controla adecuadamente.
¿Cuáles son los tipos de diabetes mellitus?
Existen tres tipos principales de diabetes mellitus: tipo 1, tipo 2 y gestacional, cada uno con causas y manejo distintos. Conocer las diferencias ayuda a entender por qué el tratamiento no es el mismo para todos los pacientes.
- Diabetes mellitus tipo 1: conocida como diabetes insulinodependiente, aparece cuando el sistema inmunológico destruye las células del páncreas que producen insulina. Es más frecuente en niños y adolescentes, y requiere insulina de por vida.
- Diabetes mellitus tipo 2: es la forma más común y se relaciona con sobrepeso, obesidad y sedentarismo. El cuerpo produce insulina, pero no la utiliza de forma eficiente, lo que se conoce como resistencia a la insulina.
- Diabetes gestacional: aparece durante el embarazo por cambios hormonales que dificultan el uso de la insulina. Suele desaparecer después del parto, aunque incrementa el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 más adelante.
Cada tipo de diabetes mellitus tiene un abordaje clínico distinto, por lo que identificar cuántos tipos de diabetes hay es el primer paso para elegir el tratamiento adecuado.
¿Qué es la prediabetes y qué relación tiene con la resistencia a la insulina?
La prediabetes es la etapa previa a la diabetes mellitus tipo 2, en la que los niveles de glucosa en la sangre están por encima de lo normal, pero todavía no alcanzan el umbral diagnóstico. Suele estar acompañada de resistencia a la insulina e intolerancia a la glucosa.
Detectar la prediabetes a tiempo permite revertir el proceso con cambios en la alimentación, actividad física y pérdida de peso, antes de que evolucione a diabetes mellitus tipo 2. Entender qué es la prediabetes ayuda a reconocer los valores de referencia y actuar sin esperar señales más graves.
¿Cuáles son las causas y factores de riesgo de la diabetes mellitus?
La diabetes mellitus aparece por una combinación de factores genéticos y de estilo de vida que afectan la producción o el uso de la insulina. En la diabetes tipo 2, la resistencia a la insulina es la causa principal, y suele desarrollarse de forma gradual durante años.
Entre los factores de riesgo más comunes están el sobrepeso, la obesidad, el sedentarismo y los antecedentes familiares de diabetes. Comprender a qué se debe la resistencia a la insulina ayuda a identificar hábitos que se pueden modificar antes de que aparezcan síntomas.
El síndrome metabólico también incrementa el riesgo: la combinación de hipertensión arterial, triglicéridos elevados y grasa abdominal favorece que el cuerpo pierda sensibilidad a la insulina. Además, ciertos factores genéticos hacen que algunas personas sean más susceptibles a desarrollar la enfermedad.
Otros factores que aumentan el riesgo:
- Tener sobrepeso u obesidad, especialmente con grasa concentrada en el abdomen.
- Llevar un estilo de vida sedentario, ya que el sedentarismo reduce la sensibilidad del cuerpo a la insulina.
- Tener antecedentes familiares de diabetes mellitus tipo 2, ya que la genética también influye en la obesidad y en cómo el cuerpo procesa la glucosa.
- Presentar síndrome metabólico, un conjunto de condiciones que incluye hipertensión arterial y triglicéridos elevados.
- Ser mayor de 45 años o haber tenido diabetes gestacional en un embarazo previo.
¿Cuáles son los síntomas de la diabetes mellitus?
Los síntomas de la diabetes mellitus varían según el tipo y el tiempo de evolución, aunque hay señales comunes que conviene identificar. La combinación de sed excesiva, orina frecuente y cansancio suele ser el primer indicio de que la glucosa en la sangre está elevada.
- Poliuria: necesidad de orinar con mayor frecuencia de lo habitual.
- Polidipsia: sed intensa y constante, incluso después de beber agua.
- Polifagia: hambre excesiva a pesar de comer con regularidad.
- Visión borrosa y cambios en la agudeza visual.
- Pérdida de peso sin causa aparente, más común en la diabetes tipo 1.
- Cansancio, heridas que tardan en cicatrizar e infecciones frecuentes.
En la diabetes tipo 2, estos síntomas suelen aparecer de forma gradual y pasar inadvertidos durante años. Conocer a fondo los síntomas de la diabetes y sus causas ayuda a reconocerlos antes de que surjan complicaciones.
¿Cómo se diagnostica la diabetes mellitus?
El diagnóstico de la diabetes mellitus se basa en análisis de sangre que miden la glucosa en distintos momentos. Una glucosa en ayuno igual o mayor a 126 mg/dl, o una hemoglobina glucosilada igual o mayor a 6.5%, son criterios clínicos que orientan el diagnóstico.
También se utiliza la curva de tolerancia a la glucosa, que evalúa cómo responde el cuerpo después de consumir una cantidad determinada de glucosa. Estos estudios permiten diferenciar entre diabetes, prediabetes e intolerancia a la glucosa antes de que aparezcan complicaciones.
Una vez diagnosticada la diabetes, el control diario de la glucosa en la sangre es parte fundamental del tratamiento. El monitoreo de la glucosa en casa con un glucómetro permite ajustar la alimentación, el ejercicio y la medicación según los resultados.
¿Cuál es el tratamiento de la diabetes mellitus?
El tratamiento de la diabetes mellitus depende del tipo y busca mantener la glucosa en la sangre dentro de rangos saludables. Incluye cambios en el estilo de vida, medicamentos antidiabéticos orales y, en algunos casos, insulina.
En la diabetes tipo 1, el tratamiento es insulina de por vida, ya que el páncreas no la produce. En la diabetes tipo 2, el manejo inicial se apoya en actividad física, pérdida de peso y una alimentación balanceada antes de recurrir a fármacos.
| Clase de antidiabético oral | Representante | Cómo ayuda a controlar la glucosa |
| Biguanidas | Metformina | Reduce la producción de glucosa en el hígado y mejora la sensibilidad a la insulina |
| Sulfonilureas | Glibenclamida | Estimula al páncreas para liberar más insulina |
| Tiazolidinedionas | Pioglitazona | Aumenta la sensibilidad de músculos y tejido graso a la insulina |
| Inhibidores de la alfa-glucosidasa | Acarbosa | Retrasa la absorción de carbohidratos en el intestino |
La alimentación y el ejercicio siguen siendo pilares del tratamiento, incluso cuando se requieren medicamentos. Seguir una dieta para diabéticos adecuada ayuda a mantener estable la glucosa después de cada comida.
La actividad física regular mejora la sensibilidad a la insulina y favorece la pérdida de peso, dos factores clave para controlar la diabetes tipo 2. Incluso caminar 30 minutos al día puede marcar una diferencia notable en el control de la glucosa.
Entender el impacto del ejercicio en el metabolismo ayuda a diseñar una rutina que se ajuste al tipo de diabetes y a la condición física de cada persona, siempre bajo supervisión médica.
¿Qué complicaciones agudas puede causar la diabetes mellitus?
Las complicaciones agudas de la diabetes mellitus aparecen de forma rápida y requieren atención médica inmediata. Las más frecuentes son la hipoglucemia, la hiperglucemia severa y la cetoacidosis diabética.
La hipoglucemia ocurre cuando la glucosa baja demasiado, generalmente por exceso de insulina, ejercicio intenso o falta de alimento. Entender qué es la hipoglucemia ayuda a reconocer a tiempo señales como temblor, confusión o sudoración fría.
La cetoacidosis diabética, más común en la diabetes tipo 1, ocurre cuando el cuerpo descompone grasa como fuente de energía por falta de insulina, generando cetonas que acidifican la sangre. Es una urgencia médica que requiere hospitalización inmediata.
¿Qué complicaciones crónicas puede causar la diabetes mellitus no controlada?
Las complicaciones crónicas de la diabetes mellitus se desarrollan de forma gradual, después de años de niveles elevados de glucosa en la sangre. Afectan principalmente a los riñones, los ojos, los nervios, los pies y el sistema cardiovascular.
¿Cómo afecta la diabetes a los riñones?
El exceso de glucosa daña los pequeños vasos sanguíneos de los riñones y provoca nefropatía diabética, un tipo de daño renal que puede progresar hasta la insuficiencia renal si no se controla la enfermedad.
Cuando el daño renal avanza, conviene informarse sobre cómo tratar la insuficiencia renal crónica y las opciones disponibles según el grado de afectación.
¿Cómo afecta la diabetes a la vista?
La hiperglucemia prolongada daña los vasos sanguíneos de la retina y provoca retinopatía diabética, una de las principales causas de ceguera prevenible en personas adultas. Los cambios en la visión, como la visión borrosa, suelen ser una señal de alerta.
Revisar cómo afecta la diabetes a la salud ocular ayuda a entender la importancia de los exámenes de la vista periódicos, incluso sin síntomas visibles.
¿Cómo afecta la diabetes a los nervios y los pies?
El daño en los nervios periféricos, conocido como neuropatía diabética, provoca hormigueo, dolor o pérdida de sensibilidad, principalmente en los pies. El dolor neuropático puede tratarse con terapias específicas, pero la pérdida de sensibilidad favorece que pequeñas heridas pasen inadvertidas.
Estas heridas pueden convertirse en úlceras en los pies e infectarse con facilidad. El pie diabético es una complicación crónica de la diabetes mellitus que, en casos avanzados, puede derivar en amputaciones si no se detecta a tiempo.
¿Cómo afecta la diabetes al corazón y los vasos sanguíneos?
La diabetes mellitus mal controlada acelera el daño a las arterias y aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, incluyendo infarto de miocardio y accidente cerebrovascular. La hipertensión arterial y la dislipidemia suelen presentarse junto con la diabetes y potencian este riesgo.
Reconocer los síntomas del infarto, como el dolor en el pecho, la dificultad para respirar o el dolor irradiado al brazo, puede salvar vidas en personas con diabetes, ya que tienen mayor riesgo cardiovascular.
Controlar los triglicéridos y el colesterol también forma parte del cuidado cardiovascular en personas con diabetes mellitus, junto con mantener la presión arterial en niveles adecuados.
Cuidados cardiovasculares clave en la diabetes mellitus:
- Mantener los triglicéridos en niveles saludables.
- Vigilar el colesterol y sus valores normales de forma periódica.
- Controlar la presión arterial de forma regular.
- Realizar actividad física para fortalecer el sistema cardiovascular.
¿Cómo se puede prevenir la diabetes mellitus tipo 2?
La diabetes mellitus tipo 2 se puede prevenir o retrasar en la mayoría de los casos con cambios sostenidos en el estilo de vida. La diabetes tipo 1 no se puede prevenir, ya que su origen es autoinmune.
Mantener un peso saludable, realizar actividad física de forma regular y llevar una alimentación balanceada reducen significativamente el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, incluso en personas con antecedentes familiares.
Identificar los síntomas tempranos de la diabetes y cómo detectarla a tiempo permite iniciar el tratamiento antes de que aparezcan complicaciones agudas o crónicas.
¿Por qué acudir a Hospital Angeles para el control de la diabetes mellitus?
El seguimiento de la diabetes mellitus requiere estudios de laboratorio periódicos y la valoración de especialistas en endocrinología, además de la atención de complicaciones asociadas como problemas renales, oculares o cardiovasculares. Hospital Angeles Health System cuenta con estas especialidades y estudios de diagnóstico dentro de su red de hospitales.
Contar con una red con distintas especialidades facilita coordinar la atención entre endocrinología, nefrología, oftalmología y cardiología cuando la diabetes mellitus ya presenta complicaciones, sin depender de traslados entre instituciones distintas.
Controlar la diabetes mellitus a tiempo evita complicaciones agudas y crónicas, y permite mantener una buena calidad de vida con seguimiento médico constante. Si notas síntomas como sed excesiva, cansancio o visión borrosa, es momento de buscar una valoración especializada.
Agenda tu valoración: puedes buscar un endocrinólogo en nuestro directorio médico de endocrinología cerca de ti.
Preguntas frecuentes
¿La diabetes mellitus tiene cura?
No. La diabetes mellitus es una enfermedad crónica sin cura, pero se puede controlar de forma efectiva con tratamiento adecuado, cambios en el estilo de vida y seguimiento médico constante. Un buen control de la glucosa en la sangre reduce de forma importante el riesgo de complicaciones agudas y crónicas, permitiendo que la persona lleve una vida funcional y con buena calidad, siempre que mantenga los cuidados de forma sostenida en el tiempo.
¿Cuál es la diferencia entre diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2?
La diabetes tipo 1 es autoinmune: el cuerpo deja de producir insulina y el tratamiento con insulina es indispensable desde el diagnóstico. La diabetes tipo 2 se relaciona con resistencia a la insulina, sobrepeso y sedentarismo, y su manejo inicial suele apoyarse en cambios de estilo de vida y medicamentos orales antes de requerir insulina. Ambas requieren control constante de la glucosa en la sangre para evitar complicaciones a largo plazo.
¿Qué diferencia hay entre diabetes mellitus e hiperglucemia?
La hiperglucemia es un nivel elevado de glucosa en la sangre, que puede ser puntual o mantenido en el tiempo. La diabetes mellitus es la enfermedad crónica que provoca hiperglucemia sostenida debido a que el organismo no produce o no utiliza correctamente la insulina. Es decir, la hiperglucemia es un signo, mientras que la diabetes mellitus es el diagnóstico de fondo que explica por qué ese signo se mantiene presente.
¿La diabetes gestacional afecta al bebé?
Sí, si no se controla adecuadamente. Los niveles elevados de glucosa en la sangre durante el embarazo pueden provocar que el bebé nazca con un peso mayor al esperado, complicaciones durante el parto y, en algunos casos, niveles bajos de glucosa al nacer. Por eso se recomienda realizar la prueba de tamizaje durante el embarazo y llevar un control estrecho con el equipo médico si se confirma el diagnóstico.
¿Qué alimentos debe evitar una persona con diabetes mellitus?
Se recomienda limitar los alimentos con azúcares simples, harinas refinadas y grasas saturadas, ya que elevan la glucosa en la sangre con mayor rapidez. Es preferible priorizar verduras, proteínas magras, granos enteros y grasas saludables, distribuidos en porciones controladas a lo largo del día. Un nutriólogo puede ayudar a diseñar un plan de alimentación personalizado según el tipo de diabetes, los medicamentos y otras condiciones de salud.
¿Con qué frecuencia debe medirse la glucosa una persona con diabetes?
Depende del tipo de diabetes y del tratamiento indicado. Las personas que usan insulina suelen requerir mediciones varias veces al día con un glucómetro, mientras que quienes controlan la diabetes tipo 2 con medicamentos orales pueden necesitar mediciones menos frecuentes. El médico tratante es quien define la frecuencia adecuada según la evolución de cada paciente y el riesgo de hipoglucemia o hiperglucemia.
Fuentes:
- Manual MSD, versión para público general. “Diabetes mellitus”. https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-hormonales-y-metab%C3%B3licos/diabetes-mellitus-y-otros-trastornos-del-metabolismo-de-la-glucosa-sangu%C3%ADnea/diabetes-mellitus
- Manual Merck, versión para profesionales. “Diabetes mellitus (DM)”. https://www.merckmanuals.com/es-us/professional/trastornos-endocrinol%C3%B3gicos-y-metab%C3%B3licos/diabetes-mellitus-y-trastornos-del-metabolismo-de-los-hidratos-de-carbono/diabetes-mellitus-dm
- Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). “Guía de Práctica Clínica: Diagnóstico y Tratamiento Farmacológico de la Diabetes Mellitus Tipo 2 en el Primer Nivel de Atención”. https://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/718GER.pdf
- Gobierno de México. “Diabetes en México” (Hablemos de salud). https://www.gob.mx/promosalud/acciones-y-programas/diabetes-en-mexico-284509
- Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga”. “Diabetes mellitus”. https://hgm.salud.gob.mx/descargas/pdf/area_medica/endocrino/1_DIABETES_MELLITUS.pdf




