Se transmite principalmente a través del contacto sexual, aunque también puede pasar de madre a hijo durante el embarazo.
La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) causada por la bacteria Treponema pallidum que, si no se trata a tiempo, puede provocar complicaciones graves en varios órganos del cuerpo, incluyendo el corazón y el sistema nervioso.
¿Cómo se transmite la sífilis?
La sífilis se transmite a través de:
- Relaciones sexuales (vaginales, anales u orales) sin protección con una persona infectada.
- Contacto directo con llagas sifilíticas (chancros) que aparecen en los genitales, el ano, la boca o los labios.
- Transmisión congénita: Una madre con sífilis puede infectar al bebé durante el embarazo o el parto, lo que puede causar problemas graves de salud o incluso la muerte fetal.
- Transfusión de sangre contaminada (aunque esto es muy raro en la actualidad debido a los controles médicos).
Fases y síntomas de la sífilis
La sífilis tiene cuatro fases, cada una con síntomas diferentes:
1. Sífilis primaria
- Aparece una llaga indolora (chancro) en el área de contacto (genitales, boca, ano).
- Suele desaparecer por sí sola en 3 a 6 semanas, pero la infección sigue presente.
2. Sífilis secundaria
- Erupción cutánea en el cuerpo, especialmente en las palmas de las manos y las plantas de los pies.
- Fiebre, fatiga, dolor de cabeza y ganglios inflamados.
- Puede haber úlceras en la boca y pérdida de cabello.
- Los síntomas desaparecen sin tratamiento, pero la enfermedad progresa a la siguiente fase.
3. Sífilis latente
- No hay síntomas visibles.
- La bacteria sigue en el cuerpo y puede permanecer inactiva durante años.
4. Sífilis Terciaria (Etapa avanzada)
✔ Afecta órganos como el cerebro, el corazón y los vasos sanguíneos.
✔ Puede causar parálisis, ceguera, demencia y daños en los órganos internos.
Sífilis congénita (transmisión de madre a bebé)
Cuando una mujer embarazada con sífilis no recibe tratamiento, la infección puede causar:
- Aborto espontáneo o muerte fetal.
- Malformaciones congénitas.
- Problemas neurológicos graves en el bebé.
Por ello, es fundamental que las embarazadas se realicen pruebas de sífilis y reciban tratamiento oportuno si están infectadas.
Diagnóstico de la sífilis
El médico puede diagnosticar la sífilis con pruebas como:
- Análisis de sangre: Detectan anticuerpos contra la bacteria Treponema pallidum.
- Examen de la lesión: Se toma una muestra de la llaga sifilítica para identificar la bacteria.
- Pruebas específicas en embarazadas: Para prevenir la transmisión al bebé.
Tratamiento de la sífilis
- Antibióticos (penicilina): Es el tratamiento más efectivo, especialmente en las primeras fases de la enfermedad.
- Dosis adicionales: En casos de sífilis avanzada, pueden ser necesarias varias dosis de antibióticos.
- Control y seguimiento: Se recomienda realizar pruebas después del tratamiento para asegurarse de que la infección ha desaparecido.
Importante: Si una persona recibe tratamiento, pero su pareja no, esta puede reinfectarse. Es fundamental que ambos reciban atención médica.
¿Cómo prevenir la sífilis?
- Uso de preservativo en todas las relaciones sexuales.
- Pruebas regulares de ETS, especialmente en personas con múltiples parejas.
- Monogamia mutua con una pareja que haya sido examinada.
- Evitar compartir objetos sexuales sin desinfección.
- Control prenatal en mujeres embarazadas para detectar y tratar la sífilis a tiempo.
La sífilis es una enfermedad grave, pero totalmente curable si se detecta a tiempo. Debido a que sus síntomas pueden pasar desapercibidos, es importante realizar pruebas médicas si hay riesgo de infección.
Si tienes dudas o sospechas de una infección de transmisión sexual, consulta a un médico. La prevención y el tratamiento temprano son claves para evitar complicaciones.