La tuberculosis, también conocida como “la plaga blanca”, es una infección bacteriana causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis que ha dejado una marca indeleble en la salud pública mundial. Aunque ha habido avances significativos en su prevención y tratamiento, la tuberculosis sigue siendo una preocupación global, ya que es altamente contagiosa y se transmite principalmente a través del aire cuando una persona infectada tose, estornuda o habla. Conoce sus principales factores de riesgo, síntomas y cómo prevenirlo.
¿Cuáles son los factores de riesgo para la tuberculosis?
A pesar de que ataca principalmente a los pulmones, puede afectar otros órganos como los riñones, el sistema nervioso central y los huesos. La bacteria puede permanecer en el cuerpo en estado latente durante años antes de activarse, a esto se le conoce como tuberculosis latente. Varios factores aumentan la susceptibilidad a infectarse, tales como: vivir con alguien que tiene activa la infección, viajar donde la afección es recurrente y trabajar en el área de la salud.
De igual manera, existen aspectos que incrementan el riesgo de que la infección evolucione a tuberculosis activa, una etapa en la que la enfermedad puede transmitirse a otras personas. Esta progresión puede ocurrir semanas o incluso años después. A continuación te presentamos los más comunes:
- VIH/SIDA
- Malnutrición
- Diabetes
- Consumo de tabaco
- Abuso del alcohol
- Tratamientos contra el cáncer
- Enfermedad renal grave
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas pueden variar de una persona a otra y dependen de si la infección se encuentra en estado latente o activo. En personas con un sistema inmunitario sano, la tuberculosis latente generalmente no presenta síntomas, ya que las defensas del organismo mantienen inactiva a la bacteria. No obstante, cuando la infección se vuelve tuberculosis activa, comienzan a aparecer diversas molestias:
- Tos persistente: Una tos que dura tres o más semanas y que puede manifestarse con sangre o moco.
- Dolor en el pecho: La tuberculosis pulmonar a menudo se asocia con dolor en el pecho, especialmente al toser o al respirar profundamente.
- Fiebre: Puede haber fiebre baja, especialmente por la tarde y la noche.
- Pérdida de Peso: Puede provocar pérdida de peso involuntaria y debilidad general.
- Sudores nocturnos: Sudores excesivos, especialmente durante la noche.
- Fatiga: Sensación constante de cansancio y debilidad.
- Falta de apetito: Pérdida de apetito y, en consecuencia, pérdida de peso.
- Dificultad para respirar: En casos avanzados, puede haber dificultad para respirar y falta de aliento.

Es importante destacar que las personas con la bacteria pueden no experimentar todos estos síntomas, y en algunos casos, la infección puede estar en estado latente y no mostrar síntomas evidentes. Además, los síntomas pueden ser similares a los de otras enfermedades respiratorias, por lo que es importante acudir con un especialista si se presentan síntomas persistentes o preocupantes.
El diagnóstico de la tuberculosis implica pruebas como radiografías de tórax, pruebas de esputo y, en algunos casos, pruebas de sangre. La confirmación definitiva se realiza a través del cultivo de la bacteria.
¿Cuál es el tratamiento para la tuberculosis?
Afortunadamente, la enfermedad es tratable con antibióticos, y el tratamiento generalmente dura seis meses o más. Sin embargo, la aparición de cepas resistentes a los medicamentos, conocidas como tuberculosis resistente a múltiples fármacos (TB-MDR), ha complicado la gestión de la enfermedad y ha aumentado la importancia de la adherencia al tratamiento.
El tratamiento se basa en dos fases distintas: una fase intensiva inicial, durante la cual se suministran diversos medicamentos para abordar activamente la infección, seguida por una fase de continuación que emplea medicamentos específicos.
La fase intensiva, que suele tener una duración mínima de dos meses, marca el inicio del tratamiento, tras lo cual se transita hacia la fase de continuación para consolidar la erradicación de la bacteria y garantizar una recuperación completa.
Es esencial realizar un seguimiento médico regular durante todo el tratamiento para evaluar la respuesta al medicamento, controlar posibles efectos secundarios y ajustar el régimen si es necesario.

¿Cómo prevenir la tuberculosis?
La prevención implica estrategias como la vacunación con la vacuna BCG en la infancia, el tratamiento temprano de casos activos y la identificación y tratamiento de personas con infección latente. Además, mejorar las condiciones de vida, promover la educación sanitaria y garantizar el acceso a servicios de salud son pasos cruciales en el control de la enfermedad. En Hospital Angeles Health System contamos con médicos especializados en el diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis. Agenda una cita con nuestros expertos.
Actualizado al 9 de enero de 2026.
Fuentes:
1. Tuberculosis. MedlinePlus.
https://medlineplus.gov/spanish/tuberculosis.html#cat_93
2. Tuberculosis. Organización Mundial de la Salud (OMS).
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/tuberculosis
3. Tuberculosis. Organización Panamericana de la Salud (OPS).
https://www.paho.org/es/temas/tuberculosis
4. Tuberculosis. Mayo Clinic.
https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/tuberculosis/symptoms-causes/syc-20351250




