Rabia: una enfermedad peligrosa

La rabia es una zoonosis causada por un virus que infecta a animales domésticos y salvajes, y se propaga a las personas mediante el contacto con la saliva infectada a través de mordeduras o arañazos.

Una vez que el virus de la rabia entra al organismo, se propaga por el sistema nervioso central y se produce una inflamación progresiva en el cerebro y la médula espinal, lo que puede producir la muerte.

El periodo de incubación de la rabia normalmente es de 2 a 8 semanas, lo cual varía según el sitio y magnitud de la herida, el tipo de virus y si existe inmunidad. Si el punto de contacto es la cabeza, el cuello o los miembros superiores, el tiempo de incubación puede ser menor porque el virus puede llegar más rápido al sistema nervioso.

Síntomas

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Náuseas 
  • Vómito
  • Agitación
  • Ansiedad
  • Hiperactividad
  • Alucinaciones
  • Dificultad para tragar
  • Temblores generalizados

¿Cómo se trata?

  • Tratamiento local de la herida, iniciado tan pronto como sea posible después de la exposición.
  • Aplicación de una vacuna antirrábica, conforme a las recomendaciones de la OMS.
  • Administración de inmunoglobulina antirrábica (si está indicado).

Es importante mencionar que un tratamiento aplicado inmediatamente después de la exposición puede prevenir la aparición de los síntomas y la muerte.

Tratamiento local de la herida

Un medio de protección eficaz consiste en eliminar el virus de la rabia del lugar de la infección con métodos químicos o físicos. Los primeros auxilios recomendados consisten en el lavado inmediato de la herida durante un mínimo de 15 minutos con agua y jabón, detergente, povidona yodada u otras sustancias que eliminen al virus de la rabia.

La profilaxis postexposición que se recomienda depende del tipo de contacto con el animal presuntamente rabioso:

  • Tipo I (sin exposición): Tocar o alimentar animales o lameduras sobre piel intacta, se recomienda lavar la parte expuesta.
  • Tipo II: Lavar la herida y vacunar de inmediato en caso de mordisco en piel expuesta, arañazo o erosión leves sin sangrado.
  • Tipo III: Es imprescindible lavar la herida, vacunarse y administrar inmunoglobulina antirrábica o anticuerpos monoclonales en caso de una o varias mordeduras o arañazos transdérmicos, zonas de piel dañadas con saliva por lameduras o exposición por contacto directo con murciélagos.

Prevención contra la rabia

La rabia se puede prevenir mediante la vacunación. El 95% de los casos son transmitidos por perros, por lo que es conveniente aplicar la vacuna canina a nuestras mascotas. 

Asimismo se recomienda la inmunización preventiva a los viajeros que pasan mucho tiempo al aire libre, particularmente en zonas rurales, y realicen actividades como ciclismo o senderismo.

También a las personas con ocupaciones de alto riesgo, como los trabajadores de laboratorio que tienen contacto con el virus o que realizan actividades directas con murciélagos, animales carnívoros y otros mamíferos que puedan estar infectados.

Cada 28 de septiembre se conmemora el Día Mundial contra la Rabia, con la finalidad de recordar que la prevención de esta enfermedad no solo es importante para cuidar la salud y el bienestar de los animales, sino también de las personas y el medioambiente. 

Hospital Angeles Health System

Hospital Angeles Health System Hospital Angeles Health System Hospital Angeles Health System

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Back To Top