Puntos clave:
- Trastornos del movimiento, como el temblor esencial y la enfermedad de Parkinson, pueden afectar la independencia y la calidad de vida.
- El ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU, por sus siglas en inglés) es una alternativa terapéutica innovadora para pacientes seleccionados.
- HIFU puede reducir significativamente el temblor y mejorar la calidad de vida de pacientes seleccionados cuyo síntoma principal es el temblor y que no responden adecuadamente al tratamiento farmacológico.
- HIFU está disponible en Hospital Angeles Pedregal.
El temblor esencial y la enfermedad de Parkinson son trastornos neurológicos que pueden afectar de manera significativa la independencia y la calidad de vida. Actividades cotidianas como escribir, sostener un vaso, abotonarse una camisa, firmar un documento o usar un teléfono celular pueden convertirse en un verdadero desafío debido al temblor o a las alteraciones del movimiento.
Aunque el tratamiento farmacológico sigue siendo la primera opción terapéutica, algunos pacientes presentan una disminución de su eficacia con el tiempo o desarrollan efectos secundarios que limitan su uso. Para ellos, el ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU, por sus siglas en inglés) representa una alternativa terapéutica de vanguardia, disponible en Hospital Angeles Pedregal para pacientes seleccionados.
¿Qué es HIFU?
“El HIFU es una tecnología relativamente reciente en la neurocirugía funcional. Aunque su desarrollo tiene varias décadas de investigación, hace unos 10 o 15 años se demostró su utilidad como alternativa para el tratamiento de los trastornos del movimiento, gracias a los avances en la resonancia magnética y en los sistemas de ultrasonido de alta precisión”, explica el doctor Fiacro Jiménez Ponce, especialista en Neurocirugía del Hospital Angeles Pedregal.

Durante HIFU, la resonancia magnética permite visualizar la zona de tratamiento y supervisar sus efectos en tiempo real.
Y agrega: “El HIFU es un procedimiento no invasivo que utiliza múltiples haces de ultrasonido concentrados sobre una región específica del cerebro responsable del temblor. La energía genera un aumento controlado en la temperatura solo en el punto de tratamiento, preservando el tejido cerebral circundante. Todo el procedimiento se realiza bajo la guía de resonancia magnética, que permite visualizar con precisión el área tratada y monitorear en tiempo real la temperatura y los efectos terapéuticos”.
Una de sus principales ventajas es que no requiere abrir el cráneo, realizar incisiones ni implantar electrodos o dispositivos permanentes, lo que lo convierte en una opción menos invasiva para pacientes candidatos.
Beneficios en el temblor esencial
El temblor esencial es el trastorno del movimiento más frecuente y se caracteriza por movimientos involuntarios, principalmente en las manos, aunque también puede afectar la cabeza, la voz o las extremidades inferiores.
“Cuando el tratamiento farmacológico deja de ofrecer resultados satisfactorios, HIFU puede disminuir de forma importante la intensidad del temblor, permitiendo que muchos pacientes recuperen la autonomía e independencia”, señala el especialista.

Las imágenes de resonancia son parte esencial de la precisión con la que se dirige y monitorea el tratamiento HIFU.
Aplicación en la enfermedad de Parkinson
La enfermedad de Parkinson es un padecimiento neurodegenerativo progresivo que afecta el control del movimiento debido a la disminución de la producción de dopamina en determinadas regiones del cerebro. Entre sus principales manifestaciones se encuentran el temblor en reposo, la rigidez muscular, la lentitud de movimientos y las alteraciones del equilibrio y de la marcha.
“En pacientes seleccionados, sobre todo cuando el temblor es el síntoma predominante y no responde bien al tratamiento médico, HIFU puede reducir significativamente los síntomas motores y contribuir a mejorar la calidad de vida”, explica el doctor Jiménez Ponce.
Un tratamiento personalizado
Antes del procedimiento, cada paciente es evaluado por un equipo multidisciplinario integrado por especialistas en neurología, neurocirugía funcional, radiología, anestesiología y otras áreas para determinar si HIFU es la mejor alternativa terapéutica. “Cada caso requiere una valoración individualizada. Dependiendo de las características clínicas, la evolución de la enfermedad y los síntomas predominantes, algunos pacientes pueden beneficiarse más de la estimulación cerebral profunda, otros de HIFU o del ajuste del tratamiento farmacológico”, puntualiza el especialista.
Durante el procedimiento:
- El paciente permanece despierto y en comunicación con el equipo médico.
- Se utiliza un casco especializado que transmite las ondas de ultrasonido.
- La resonancia magnética guía el tratamiento con alta precisión.
- Las aplicaciones se realizan de manera progresiva hasta alcanzar el efecto terapéutico.
- La disminución del temblor puede evaluarse de forma inmediata.
En muchos casos, la mejoría es visible durante el propio procedimiento, permitiendo valorar los resultados en tiempo real.
Principales ventajas de HIFU
- Procedimiento completamente no invasivo.
- No requiere cirugía abierta.
- Sin incisiones ni pérdida de sangre.
- No deja implantes permanentes.
- Alta precisión mediante guía por resonancia magnética.
- Mejoría clínica observable durante el tratamiento.
- Recuperación generalmente más rápida.
- Estancia hospitalaria corta.
- Reincorporación temprana a las actividades cotidianas.

La guía por resonancia permite realizar las aplicaciones de ultrasonido de manera progresiva y controlada.
¿Quién puede ser candidato a HIFU?
No todos los pacientes con temblor esencial o enfermedad de Parkinson son candidatos a HIFU. La selección depende de diversos factores, entre ellos:
- Diagnóstico confirmado por un neurólogo especialista en trastornos del movimiento.
- Tipo y gravedad de los síntomas.
- Respuesta insuficiente al tratamiento farmacológico.
- Estado general de salud.
- Características anatómicas del cráneo.
- Resultados de estudios de imagen y valoración integral.
Por ello, una evaluación especializada es fundamental para definir la alternativa terapéutica más adecuada para cada paciente.
Tecnología al servicio de la excelencia médica
Hospital Angeles Pedregal cuenta con infraestructura tecnológica de última generación y un equipo multidisciplinario altamente especializado en neurocirugía funcional y trastornos del movimiento, lo que permite ofrecer tratamientos innovadores como HIFU bajo los más altos estándares de seguridad, precisión y atención médica.
La combinación de experiencia clínica, tecnología de vanguardia y un enfoque personalizado permite brindar una atención integral orientada a mejorar la calidad de vida y favorecer la recuperación de la independencia en las actividades cotidianas.
Un nuevo camino hacia una mejor calidad de vida
“El ultrasonido focalizado de alta intensidad representa uno de los avances más importantes en el tratamiento del temblor esencial y de algunos síntomas de la enfermedad de Parkinson. Gracias a los resultados que puede ofrecer, HIFU abre nuevas posibilidades para quienes buscan una alternativa cuando los medicamentos ya no son suficientes”, concluye el doctor Fiacro Jiménez Ponce.
Con la incorporación de esta tecnología, Hospital Angeles Pedregal reafirma su compromiso con la innovación, la excelencia médica y la atención centrada en el paciente, acercando tratamientos de alta especialidad respaldados por un equipo de expertos que acompaña cada etapa del proceso, desde la valoración inicial hasta el seguimiento posterior.




